Otra vuelta de tuerca
Me corroe una nostalgia, me invade aquel ultimo compromiso que no llego a su destinatario: "el audaz hereje que habita en mi".
-Vive: no malgastes tu tiempo en dar explicaciones a tanto falsario que va de perdona vidas.
Necesito expulsar del fondo de mis entrañas un exabrupto.
Tengo un dolor doliente, que fue parido en los extrarradios donde confluyen las terminaciones del dolor.
¡¡Joder!! ¡¡Ya esta bien de tanto imbécil!.
--Existe un compromiso no firmado ni pactado, que mantendré hasta el fin de mis escritos:"nunca sacare el alfiler para dañar la belleza de la cotidianidad, ni de las verdaderas propuestas que los sin "nadie", predican al viento atormentado que ya no tiene respuestas. En ellas hay un chispazo de magnificencia poética.
--Nunca recibí la carta, carta que no llego por la desmemoria premeditada de odio, amor y olvido, de un nombre; el nombre del destinatario.
¡¡Cuantas cosas nos perdimos!!.
--Luchar contra las leyes que están establecidas me resulta perezoso. Ellos las hicieron para que fueran eternas.
Quien soy yo para entablar una batalla con la eternidad?
Yo que nací mortal y rosa.
--Trato de borrar de mi memoria todo vestigio de recuerdos que ocuparon lugares que ya no son queridos.
Perder la vida por amor
Salvar al naufrago de el ultimo olvido
secar todos los arroyos que riegan los poros de tu piel
convertir en barbecho tu bello cuerpo
amapola enamorada.
En las desiertas carreteras de mi vida
en las heladas cumbres de tu corazón.
difuminarme al fondo del paisaje
ser la fragilidad de un recuerdo
que fue un bálsamo
en la levedad efímera
en tu cuerpo distante
amapola enamorada
--El viaje que va de derrota en derrota.
Todo lo bello.
Enamorarme con una palabra sencilla
en la cotidianidad
de las cosas bellas y ricas
en ellas están los destellos más hermosos
de la poesía
La primera vez que vi tu cara
Pensé que el sol se elevó en tus ojos
Y la luna y las estrellas fueron los regalos que le diste
A la oscuridad y el cielo vacío
Y la primera vez que besé su boca
Sentí la tierra moverse en mis manos
Al igual que el temblor del corazón de un pájaro cautivo
Que estaba allí a mi comando, mi amor.
Y la primera vez que dormí contigo
sentí los latidos de su corazón tan cerca del mio
Y sabía que nuestra alegría llenaría la tierra
Y por último, y último y último hasta el final de los tiempos
La primera vez que vi tu cara, tu cara,
tu cara, tu cara
Y la luna y las estrellas fueron los regalos que le diste
A la oscuridad y el cielo vacío
Y la primera vez que besé su boca
Sentí la tierra moverse en mis manos
Al igual que el temblor del corazón de un pájaro cautivo
Que estaba allí a mi comando, mi amor.
Y la primera vez que dormí contigo
sentí los latidos de su corazón tan cerca del mio
Y sabía que nuestra alegría llenaría la tierra
Y por último, y último y último hasta el final de los tiempos
La primera vez que vi tu cara, tu cara,
tu cara, tu cara
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