sábado, 23 de agosto de 2014

Cariño que nos paso?

La láctea blancura de mi tiempo me hizo pensar que ya nada tenia remedio, había llegado tarde a la cita. Otra vez volvía a ser el juguete roto y olvidado en un juego al que nunca fui invitado.
Cariño, que nos paso?.(el viento)
Fuimos la tregua ficticia en el reloj que marca las horas desesperadas que tratan de alcanzar esa hora que jamás llega puntual a la cita; la hora mágica en la que se cumplen imposible entre dos abismos. (a través de las tumbas el viento esta soplando, la paz se aleja.)
-- Aquel juguete roto era el reloj que nunca más se pondría en marcha.(Abrigar un deseo, tener esperanza).
Muerto el reloj, se derrumbo el instante de felicidad de mi ego: "Carpintero judío".
Sombra errante en el vórtice de tus labios, a los que rebautizare: Krakatoa, el volcán de el millón de erupciones.





De pronto vi prodigios, 
mareas de sombra y de luz 
subiendo por tu cuerpo 

en el centro de un contraluz... 
Oculto, a tus espaldas, 
el sol levantaba un altar... 
La luna en tu pupila 
era una perla flotando en el mar... 
Y desperté 
del sueño o maravilla, 
no lo sé... 
Y me volví, 
dormías dulcemente 
junto a mí... 
"Despierta, amor..." 
te dije y todo ardía 
alrededor. 
Volvieron los prodigios, 
pero ahora eran pura verdad... 
tu cuerpo era la tierra 
y yo, el centro de gravedad... 
El tiempo se detuvo 
creando un instante inmortal... 
Tu cuerpo era el principio 
y el mío, su punto final... 
Y me dormí, 
vencido por el sueño 
junto a ti... 
luego soñé, 
soñé que despertaba 
y te busqué 
Te fuiste, amor... 
y sólo hubo ceniza 
alrededor. 
Y ya no vi prodigios 
ni luces, ni sombras, ni mar 
Tu cuerpo era un vacío 
y su centro, el frío polar... 
El sol de medianoche 
cayó en un eclipse total... 
La luna dibujaba una guadaña 
de juicio final.. 
Y desperté 
del sueño o pesadilla, 
no lo sé... 
Te descubrí 
velando mis terrores 
junto a mí... 
Volviste, amor 
Y ardía el Universo 
alrededor..........




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