Todo es cuestión de reconocer que uno es culpable y cargar con la culpa, que más da cargar con el estigma cuando eres el responsable de tus propios actos. Todos tenemos en nosotros mismos un momento de perdón que nos la concede la amistad que nace en el corazón (el puerto de partida) y muere persiguiendo un amor (Itaca, donde todo barco después de una gran aventura arriba) Reconozco mis debilidades irreparables.
La liviandad, la sombra errante de mi vida nunca me eximio de la calidad de mis mentiras, soy el causante de mis palabras y el reo en ese corredor que me conduce a la muerte sin gozar del último suspiro que te da la vida antes de la partida; cuando te arrebata ese ultimo instante ya no existe la culpa del pecado.
Se cumple el circulo del nacer y el morir.
Soy todo lo que nunca tuve, soy un vació, soy el olvido.

Hay errores en la vida, la gente no solo vive o mure también flota....
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