El silencio fue la estrecha senda por la que nos fuimos conociendo dos desconocidos de la vida. Las horas silenciosas, aquellas que pasan a hurtadillas por nuestro lado sin ser apuntadas nunca, trataron de excluirme de ti.
En las noches de soledad, todos mis actos, hasta mis pesadillas mas absolutas, en un misterio jamás descubierto, le daban luz a la honda negrura que representaba el recuerdo de una mujer siempre en transito: "Tu".
En el anarquico maremágnum de mi interpretación de los ensueños, había unas horas de fragilidad que superaban mi desvivir; la niebla de la memoria se apoderaba lentamente de la soledad, donde tantas veces, los dos desconocidos intentaron forjar las siluetas de una pareja unida en un abrazo que representaba el encuentro de dos maneras de ver la vida: el blanco y el negro, el derecho y el revés, la ida y la vuelta, el cielo y la tierra, el fuego y el agua: "Tu y Yo", otra manera de decir todo y nada.
Las hojas de los arboles en la interminable noche, susurraban tu nombre; te llamaban, te pedían con vehemencia que retornaras al hogar.
Volver a donde nunca se estuvo.
Conocer aquello que nunca perteneció a nadie.
A lo lejos; en la corredoira que cruza los campos de labor, las fragas de la vida, se oye el queixume de los arboles susurrando el nombre de aquellos que una vez fueron rió. En el silencio de la senda, dos sombras errantes se dan la mano y se desvanecen sus siluetas en el ultimo decorado de la obra.
The end...el fin.
Es el fin, hermoooooosaaaa amiga,
Es el fin, mi única amiga.
Me duele dejarte libre, pero se que nunca me seguirás.
El fin de las risas y las dulces mentiras.
Es el fin, hermooooosaaaa amigaaaaa,
Es el fin, mi única amiga,
Me duele dejarte libre, pero se que nunca me segirás.
El fin de las risas y las dulces mentiras,
El fin de las noches que procuramos morir,
Este
es
el
fiiiiiiiiiin...
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