viernes, 1 de mayo de 2015

Los ojos eternos son seducidos por la primavera.

¿A cuantas bellas primaveras venideras
mis ojos eternos
tendrán la oportunidad
de posar su vista?
Mi maderamen mantiene permanentes
guerras internas.
Salí indemne de miles de batallas,
pero en esta última,
note la oxidada aguja del tiempo
atravesar mi alma.
Ahora empieza a vislumbrarse
en esta tranquila primavera,
al tiempo asesino y enamorado
venir a resarcirse
de estas, mis últimas horas
en la morada terrenal.




Hay colores en la calle.
Rojo, blanco y azul.
Gente arrastrando sus pies.
Gente durmiendo en sus zapatos.
Pero hay un cartel de aviso
en la carretera.
Un montón de gente diciendo
que estaríamos mejor muertos.
No me siento como si fuera Satán,
pero lo soy para ellos.
Así que trato de olvidarlo
de cualquier manera posible.
Continúa moviéndote en el mundo libre.
Veo a una mujer en la noche,
con un niño en sus brazos.
Bajo una farola de la calle.
Al lado de un contenedor de basura.
Deja a su hijo a un lado
y se vá a meterse un chute.
Odia su vida,
y lo que ha hecho de ella.
Otro niño más
que no irá a la escuela.
Nunca se enamorará,
nunca será un tío guay.
Continúa moviéndote en el mundo libre.
Tenemos cientos de luces
para iluminar a los vagabundos.
Tenemos dulces, amables
ametralladoras.
Tenemos supermercados
y papel higiénico.
Cajas de espuma de poliestireno
para defender la capa de ozono.
Tenemos al hombre de la gente
diciendo que mantengamos la esperanza viva.
Tenemos gasolina para quemar.
Tenemos carreteras para conducir.
Continúa moviéndote en el mundo libre.



No hay comentarios:

Publicar un comentario