Hoy he querido que gobierne el anarquico que reside en mi; y que este escrito que nació con un solo objeto: ser una canción a la esperanza; vivir la vida, que cada segundo que estemos vivos lo dediquemos en realidad a tener los ojos abiertos y ver lo que no rodea, a si de sencillo. ¡Vivir!¡vivir!, disfrutar cada instante como si fuera el último que vamos a vivir.
Siempre he dicho que en las cosas sencillas es donde surgen los chispazos de poesía; aquí solo he puesto la semilla de la sencillez. Que brote el amor en cada instante de nuestro tiempo.
Mañana moriremos, pero que este instante sea una orgía (en el buen sentido de la palabra) para nuestros sentidos.
El último viaje.
Aquella noche se sintió muy nervioso, trato de calmarse, su corazón le había jugado malas pasadas, una de ellas había sido hacia a penas unas semanas. Un infarto; lo presentía, su final se acercaba, y quería pedir consejos al sacerdote D. Luis Sanchez, sabia que se aproximaba la hora de la partida, y aquel párroco que llego hacia unos años al pueblo y que hizo tanto por el bienestar de todos los vecinos, le quería hacer varias preguntas.
Uno de los amigos de Manuel, fue a la iglesia en busca de D. Luis, el párroco; le encontró dando clases a los chicos del pueblo; humanidades.
--Don Luis, perdone que interrumpa su clase; Manuel me ha pedido que viniera urgente, él necesita que usted vaya a sus casa, se encuentra muy nervioso, me ha dicho que tiene que irse urgente de viaje y que necesita de usted para que le informe de ciertos lugares que desconoce del camino.
Don Luis les pidió a los jóvenes perdón, pero que alguien necesitaba de su persona con mucha urgencia. -- seguirían al día siguiente las clases de humanidades.
Don Luis y José salieron con la mayor premura a casa de Manuel.
Manuel se encontraba en la cama muy agitado, sabiendo que había algo en su interior que ya no podía controlar, el cuerpo empezaba a funcionar a otra velocidad a la que él iba.
Don Luis entro en la habitación y saludo a Manuel.
--Hola Manuel, que tal estas amigo.
--Don Luis, sabe perfectamente como me encuentro, y quisiera que no me trate como a un niño; me estoy muriendo y le he hecho llamar para hacerle ciertas preguntas.
--Dime Manuel, que es lo que tanto te aflige para que necesites una respuesta tan urgente.
--Don Luis, necesito que me diga si el camino que voy a recorrer ahora tiene lugares para descansar? Encontrare al cruzar el portal que separa esta vida de la otra, a todos los familiares que se fueron y que tanto ame mientras estuvieron en este lado?
Sufriré mucho en el ultimo momento, cuando deje esta vida?
Es verdad que existe esa vida eterna que su Iglesia nos ha prometido?
--Querido Manuel, si yo pudiera responderte a una sola de tus preguntas, te estaría mintiendo; tan solo te puedo decir que durante el tiempo que has vivido has sido feliz, que nunca te falto el amor; y que ahora, que estas a punto de dejar esta vida, yo estaré aquí contigo, y que cuando dejes definitivamente tu traje corporal yo dejare los hábitos de sacerdote, para unir mi vida a una mujer que quiere hacer el amor conmigo.
Esa noche Manuel murió y Luis cumplió su promesa, dejo los hábitos y fue a casa de su amada.
--Llamo a la puerta -- sonó al fondo una voz de mujer que preguntaba ¿quien es?
--Soy yo cariño, Luis.
--Ella abrió la puerta. Luis estaba en el umbral con una sonrisa entre los labios; ¿que haces aquí Luis?
--Maria, he venido por que quiero hacer el amor contigo.
Uno de los amigos de Manuel, fue a la iglesia en busca de D. Luis, el párroco; le encontró dando clases a los chicos del pueblo; humanidades.
--Don Luis, perdone que interrumpa su clase; Manuel me ha pedido que viniera urgente, él necesita que usted vaya a sus casa, se encuentra muy nervioso, me ha dicho que tiene que irse urgente de viaje y que necesita de usted para que le informe de ciertos lugares que desconoce del camino.
Don Luis les pidió a los jóvenes perdón, pero que alguien necesitaba de su persona con mucha urgencia. -- seguirían al día siguiente las clases de humanidades.
Don Luis y José salieron con la mayor premura a casa de Manuel.
Manuel se encontraba en la cama muy agitado, sabiendo que había algo en su interior que ya no podía controlar, el cuerpo empezaba a funcionar a otra velocidad a la que él iba.
Don Luis entro en la habitación y saludo a Manuel.
--Hola Manuel, que tal estas amigo.
--Don Luis, sabe perfectamente como me encuentro, y quisiera que no me trate como a un niño; me estoy muriendo y le he hecho llamar para hacerle ciertas preguntas.
--Dime Manuel, que es lo que tanto te aflige para que necesites una respuesta tan urgente.
--Don Luis, necesito que me diga si el camino que voy a recorrer ahora tiene lugares para descansar? Encontrare al cruzar el portal que separa esta vida de la otra, a todos los familiares que se fueron y que tanto ame mientras estuvieron en este lado?
Sufriré mucho en el ultimo momento, cuando deje esta vida?
Es verdad que existe esa vida eterna que su Iglesia nos ha prometido?
--Querido Manuel, si yo pudiera responderte a una sola de tus preguntas, te estaría mintiendo; tan solo te puedo decir que durante el tiempo que has vivido has sido feliz, que nunca te falto el amor; y que ahora, que estas a punto de dejar esta vida, yo estaré aquí contigo, y que cuando dejes definitivamente tu traje corporal yo dejare los hábitos de sacerdote, para unir mi vida a una mujer que quiere hacer el amor conmigo.
Esa noche Manuel murió y Luis cumplió su promesa, dejo los hábitos y fue a casa de su amada.
--Llamo a la puerta -- sonó al fondo una voz de mujer que preguntaba ¿quien es?
--Soy yo cariño, Luis.
--Ella abrió la puerta. Luis estaba en el umbral con una sonrisa entre los labios; ¿que haces aquí Luis?
--Maria, he venido por que quiero hacer el amor contigo.
PD. Vive el momento, sáltate todas las reglas, y disfruta todos los segundos, pues aquello que dejaste sin hacer cuando tuviste tiempo y no lo hiciste, eso ya nunca podrás volver a hacerlo. Cuando con el paso del tiempo te retrotraigas a aquel momento, dirás ¿porque no lo hice?
La edad te da la oportunidad de rectificar errores.
El niño, es precioso. ¿pero cuanto tiempo podremos prolongar al niño en es tiempo? ¡nada!, a penas un instante, así funciona el tiempo.
Mientras escribía este pequeño cuento, me hice mayor. Empece siendo un niño y ahora te pregunto ¿quieres hacer el amor conmigo amor? Emoticono heart
La edad te da la oportunidad de rectificar errores.
El niño, es precioso. ¿pero cuanto tiempo podremos prolongar al niño en es tiempo? ¡nada!, a penas un instante, así funciona el tiempo.
Mientras escribía este pequeño cuento, me hice mayor. Empece siendo un niño y ahora te pregunto ¿quieres hacer el amor conmigo amor? Emoticono heart
Quiero hacer el amor contigo.
Que brote el amor en cada instante de nuestro tiempo.
ResponderEliminarFascinantes, simplemente bello, no pierdas ni un minuto en contarle al mundo, lo que todavia no conoce de ti, ni siquiera tu mismo, cuentanos con palabras, todos esos momentos que solo compartes contigo mismo.
ResponderEliminarQue bello eres.