No teníamos prisa. Te desnude con cuidado. Y descubrí, maravillosa coincidencia de los real con lo imaginario, la Afrodita de Milos encarnada. El fulgor nacarado de tus pechos iluminaba tu rostro. Durante mucho rato contemplé, mudo, ese milagro de vigor y suavidad. Tú me enseñaste que el placer no es algo que se tome o se dé, sino una forma de darse y demandar la propia donación del otro. Nos entregamos mutuamente por completo.
Amor estoy tan perdido, a veces
pasan los días y este vacío llena mi corazón
cuando quiero escaparme
me voy en mi coche
pero a cualquier lugar que voy
vuelvo al lugar en que estas
Todos mis instintos, vuelven
y la magnífica fachada, pronto se quemará
sin un ruido, sin mi orgullo
salgo de mi interior
En tus ojos
la luz, el calor
en tus ojos
estoy completo
en tus ojos
pasan los días y este vacío llena mi corazón
cuando quiero escaparme
me voy en mi coche
pero a cualquier lugar que voy
vuelvo al lugar en que estas
Todos mis instintos, vuelven
y la magnífica fachada, pronto se quemará
sin un ruido, sin mi orgullo
salgo de mi interior
En tus ojos
la luz, el calor
en tus ojos
estoy completo
en tus ojos

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